Por nuestra parte, esta semana la interminable lista de bajas era aterradora: Zazo, Xabi, Mayor, Miki, Alexis, Kabe y Endika, más José Ángel (a quien han encontrado recambio), más Andoni, que esta vez no pudo dirigir al equipo. Así que, dada esta carencia estructural, apostamos por profundizar en el trabajo con la base, hacer un guiño al futuro, y decidimos reclutar para el choque a dos juveniles, que a la postre fueron lo más salvable del equipo. Iñaki marcó su primer gol como senior en el partido que sirvió para escenificar el debut entre los hombres de pelo en pecho de otro nuevo cachorro, Manu. Los chavales cumplieron y demostraron que el que lo haga bien en el juvenil puede tener su oportunidad en una plantilla muy castigada por las lesiones, el currelo y otras cuestiones que tal vez no merezca la pena analizar aquí.
Todo lo demás, simplemente, no salió como esperábamos. Además, los locales se adelantaron en su primera ocasión y debimos remar contracorriente prácticamente durante todo el encuentro. Eso sí, con el 1-0 aún dispusimos de alguna chance para reengancharnos a la vida. No acertamos y luego nos clavaron dos seguidos que nos dejaron seriamente tocados. 3-0 al descanso y estaba claro que la cosa no marchaba.
De perdidos al río, en seguida vimos que había que despreciar el riesgo de llevarnos una panadera de consideración. No quedaban más huevos que redoblar esfuerzos en la presión, pero los locales, siempre bien puestos y haciendo daño a la contra, nos clavaron el cuarto muy pronto. Nos dio igual, y aunque no tiramos la cuchara en ningún momento, mantuvimos la línea adelantada hasta que por fin nuestro trabajo dio fruto con el golito de Iñaki, feliz recuerdo que espero que sepa deslindar, en el futuro, del recuerdo del partido en sí. Y sí que tuvimos alguna más para seguir maquillando, incluyendo otra de Manu que quería sumarse a la revolución juvenil, pero no conseguimos nada.
Con poco para el final, Jose se la jugó con la táctica del portero-jugador, ensayado entre semana, pero que sólo sirvió para añadir dos clavos más a la tapa de nuestro féretro. El ‘casket match’ (combate de ataúdes) lo perdimos sin remisión, pero el espíritu combativo marca de la casa permanece vigente y, ahora que lo pienso, hay cierto empresario de pompas fúnebres que tiene una cuenta pendiente que saldar la próxima semana... y cierto grupo de espartanos sedientos de venganza, obligados a levantar cabeza, seguir peleando, sacarse esta última espina que nos han clavado hondo y, recuperada la honra, portarse bien en la primera cena oficial de la temporada.
Nuestro killer del área:
- Maykel (11 goles)
- Mayor II (8 goles)
- Miki (6 goles)
- Endika (5 goles)
- Xabi y Jon (4 goles)
- Kabe e Ibai (2 goles)
- Iñaki (juvenil) (1 gol)
- Zazo (-17 goles/2 asistencias)
- Roblas (-33 goles)
- Coito Obligado (portero-jugador portugués) (-3 goles)
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