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lunes, 11 de octubre de 2010

Goiztiri 5 - Gramol 3

El Goiztiri logró espantar a todos sus fantasmas y, en uno de sus ya arquetípicos ejercicios de ciclotimia, propició un nuevo cambio de líder en la liga gracias a una victoria que sin duda mereció, pero que costó altas dosis de sufrimiento. Esa disposición pseudomasoquista con la que afrontamos los partidos es garantía de emociones fuertes, aunque a este paso algunos no llegaremos a viejos. Pero, en cualquier caso, sacamos adelante los tres puntos, que era lo primordial, y de paso terminamos con la racha de Gramol, que llegaba con un pleno de victorias engañoso, pues... ¡ay, si nosotros hubiésemos tenido su mismo inicio liguero! Había que proseguir con la carrera hacia el éxito que interrumpimos en Muskiz y, a la vez, terminar con la racha del rival: es decir, éste iba a ser un combate ‘streak vs career’. Triunfó la carrera, de fondo, que desde este sábado ha empezado para nosotros.


Andoni planteó un partido más ofensivo que los precedentes y la presión pronto dio fruto, gracias al afortunado gol de Pablo. Del cual, diremos que hacía tiempo que una carambola no nos favorecía en lugar de perjudicarnos, así que... gracias Pablito, por ese twist of fate (giro del destino) que tanto necesitábamos. Así, la primera parte nos permitió vivir en un estado de calma relativa hasta que una ‘antxoa’ importante del portero de Gramol fue convertida por Maykel en el 2-0 (valiosa lección, amigos: los porteros y los defensas a veces hacen regalos y hay que estar siempre al fallo porque esos balones son ORO). La cosa pintaba bien, pero por si caso se nos subía el pavo a la cabeza encajamos el 2-1 en la última jugada antes del descanso. Inaceptable la forma en que se produjo, y sobre todo el momento. Cuando los partidos agonizan y vamos ganando, en el campo no se debe jugar ni dejar jugar a nada. Hay que tirar de oficio, ser zorros...y mantener el balón lejos del área propia, a toda costa.


Nada hacía presagiar un empate que Gramol no había merecido, pero el empate llegó, lo que nos hizo a todos recordar de golpe que hemos venido a este mundo a sufrir. Por suerte, en este equipo contamos con un talento tan grande que algunos ni siquiera saben que lo tienen. Del 2-2 al 4-2 se pasó en un suspiro y eso supuso una liberación del espíritu, aunque, de nuevo ciclotímicos, el 4-3 nos llegó también de corrido. El partido enloqueció y nuevamente iba a cobrar relevancia la figura arbitral. [A todo esto, ‘recao’ (RKO) a la FVF: cuatro arbitrajes, cuatro desvergüenzas a cada cual más flagrante, y que por supuesto dejaréis sin castigo; ojalá fuerais tan compasivos con mi hermano el Killo y con otros tantos gudaris a los que habéis enviado a la ‘nevera’ sin juicio previo, sólo creyendo unas actas que a menudo, por no decir siempre, están FALSEADAS]. En plena fase de locura, Pablo marcó el definitivo 5-3 y de ahí hasta el final, Gramol convirtió el partido en una rencilla permanente con el árbitro, lo cual nos favoreció y nos permitió aguantar la renta sin mayores apuros para hacernos con una victoria reparadora, que merecimos más que nadie en este mundo o en otros.

Lo mejor: la reacción tras el empate, nuestros canteranos en la grada apoyándonos en un claro guiño al futuro, y por supuesto marcar 5 golitos, los mismos que en las tres jornadas anteriores juntas...

Lo peor: los momentos en los que encajamos el 2-1 y el 4-3, ahí no se puede ceder terreno bajo ningún concepto; hay que ser más cabrones y, si hace falta, más sucios...

Conejitos: 3 para Maykel, 2 para Pablo y 1 para Jon (sí, son los goleadores pero no tiene que ver, os prometo que esta semana he tenido más aspirantes... eso me gusta, seguid así).

Trofeo Wayominí Dipuant:


  1. David (6 points)

  2. Roblas (5 points)

  3. Jose y Maykel (4 points)

  4. Pablo y Jon (2 points)

  5. Miki (1 point)

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